Revista del Archivo General de la Nación 2025; 40(2); 91-115
Henry Eduardo Barrera Camarena
Pese a las acciones ejecutadas por el ILRC, hacia mediados de 2005 la Dirección
de Defensa Civil de la municipalidad consideró que, al presentar un alto riesgo de
colapso inminente, la propiedad no cumplía con las condiciones básicas de seguridad,
convirtiéndose en un peligro para quienes transitasen por el lugar. Por ese motivo, en
octubre se recomendó al ILRC restaurar la casa en el más breve plazo, en especial
lafachada, a fin de retirar el cerco y permitir el libre tránsito de los peatones; apuntalar
los muros del segundo piso, retirando las instalaciones eléctricas defectuosas; y
coordinar, por último, la más rápida ejecución de dicho trabajo con la Dirección
Municipal de Desarrollo Urbano, Prolima e INC54. El Ministerio de Defensa, en
tanto, informaba a la Superintendencia de Bienes Nacionales sobre sus gestiones
ante instituciones como el Ministerio de Educación y diversas personalidades, por el
financiamiento imprescindible para la realización del proyecto55.
Durante la ejecución del proyecto, el nuevo Ministerio de Cultura —creado en el
año 2010— realizó diversas observaciones a causa de las recurrentes alteraciones
realizadas por el ILRC, debido a que atentaba tanto contra la conservación del
monumento como contra la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación56. En
noviembre de 2010 se le dio un plazo de veinte días al ILRC para rectificar lo hecho
y, sin embargo, en febrero de 2011 el general Hamann, presidente del ILRC, informó
un avance de poco más del cincuenta por ciento en los trabajos de restauración y
un gasto superior al millón de soles hasta esa fecha57. Los cuestionamientos no
tardaron en llegar, observándose: primero, la utilización de materiales distintos a los
de la construcción original, generando confusión y una alteración de la estructura; y,
segundo, el descubrimiento, por la División de Control de Edificaciones de la comuna
limeña, en agosto de 2012, de que las obras ejecutadas no contaban con licencia alguna
de edificación para obra nueva, restauración, demolición, ampliación, remodelación
y regularización58. Ante dicha inexistencia, se dispuso la suspensión de toda acción
constructiva.
El 30 de octubre de 2012, el ILRC comunicó al Ministerio de Cultura que la razón
de dichas alteraciones era que los planos establecidos en el proyecto no se adecuaban
al nuevo uso que se le daría a la casa como museo, establecido por la Ley n.º 24130,
y por ese motivo se vieron obligados a realizar aquellos ajustes, los cuales, además
de responder a lo exigido por Defensa Civil, estaban a la espera de su aprobación
54 Municipalidad Metropolitana de Lima, Prolima, Superintendencia de Bienes Nacionales, Dirección de
Defensa Civil, notificación n.° 218-2005-MML/DDC, p. 28.
55 Ministerio de Cultura, exped. 40749-2012, oficio n.° 7223-2005/SBN-GO-JAR, p. 45.
56 En su estudio sobre las intervenciones en el Centro Histórico de Lima, Rodríguez-Larraín (2014, p. 148)
indica que muchos inmuebles sufrieron diversas modificaciones que afectaron su autenticidad en cuanto
a arquitectura, diseño y materiales entre los años 1991 y 2010. La casa Castilla se trata, pues, de un in-
mueble más, entre muchos otros, que vio alterada su composición original.
57 Los recursos con que se contaban eran limitados, lo que llevó a que los mismos asociados del ILRC apo-
yen subvencionando el proyecto por medio de cuotas que daban voluntariamente.
58 Municipalidad Metropolitana de Lima, Prolima, oficio n.° 082-2012-MML-GDU-SAU-DCE, p. 36.
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