El rococó en la arquitectura del Real Palacio de Lima
de gobierno que requerían cierto nivel de discreción22. Por su parte, el gabinete de la
virreina parece haber cumplido la función de tocador o vestidor23, y contaba con un
confesionario y con una ventana a través de la cual se podía oír misa en el oratorio
adyacente24. Este oratorio era un pequeño ambiente equipado con altar y ornamentos
litúrgicos que formaba parte de los aposentos privados de los virreyes, el cual no debe
confundirse con la Capilla Real, ubicada entre los dos patios principales del palacio.
Además del gabinete, el virrey también contó con un ambiente privado que sirvió
como tocador o vestidor, el cual aparece mencionado como «cuarto de vestir» en
177725. Complemento de los aposentos privados de los virreyes era el ya mencionado
balcón esquinero, el cual servía como mirador hacia la calle26.
Los aposentos para el descanso de la familia virreinal incluían, en primer lugar, el
«quarto de dormir», el cual en 1710 aparece acompañado de dos piezas accesorias: la
«piesa segunda del quarto de dormir» —que por su contenido aparenta haber sido una
recámara27 o guardarropa— y la «Piesa donde estaua la cuxa bronceada»28, es decir,
la alcoba propiamente dicha en donde se encontraba la cama de los virreyes29. Tanto
el cuarto de dormir como la alcoba también son mencionadas en 1777, junto a una
«recamarita» anexa. Por su parte, en 1817, aparte del «quarto de dormir», aparecen
hasta tres recámaras distintas, de las cuales una podía ser utilizada como comedor
alterno (Ugarteche, 1967, p. 407). Ciertamente la residencia virreinal contaba con un
22 Según el Diccionario de Autoridades, un gabinete era «la pieza o aposento, en los Palacios o casas de
los principales señores, en lo más interior de ellos, destinado a su recogimiento, o a tratar negocios
particulares, y discurrir sobre ellos» (Real Academia Española, 1734, p. 2). El gabinete del virrey fue uno
de los aposentos decorados por Julián Jayo en 1777. El mobiliario descrito en los inventarios de 1802 y
1817 es propio de un despacho o escritorio, con cuatro rinconeras con puertas de vidrio, doce «estanterías
a la inglesa», dos sofás o canapés, una mesa grande con cajones y la «Carpeta Inglesa del Despacho de
Su Excelencia» (Panduro Sáez, 2023, p. 241; Ugarteche, 1967, p. 405).
23 Otra acepción recogida en el Diccionario de Autoridades para el término gabinete es «pieza que
suelen tener las señoras, para peinarse y componerse: cuyas paredes suelen estar adornadas de espejos,
pintúras, y figuras pequeñas, y otras semejantes buxerías que la hacen vistosa y divertida» (Real
Academia Española, 1734, p. 2).
24 Consta del recibo n.° 333 el pago hecho a Julián Jayo por «el confesionario Pintado perfilado de pagiso
y dorado; y dorados ocho Visagras de las Ventanas del Gavinete para ohir Misa» (AGN, 1777, f. 397).
25 El cuarto de vestir del virrey se menciona en varios recibos de la remodelación de 1776-1777 (AGN,
1777, ff. 54, 56, 72), pero no en los inventarios de 1802 y 1817.
26 En el recibo n.° 276 consta el pago de 200 pesos a Julián Jayo por «pintar el Balcon grande o mirador
con azul de Prusia perfilado de pagiso, con los techos de florestas, Paredes y tres Puertas» (AGN, 1777,
f. 334). Al balcón se accedía desde los aposentos privados de los virreyes, pues de acuerdo con el recibo
n.° 287 se le pagó a Julián Jayo 12 pesos por «pintar dos Puertas del Gavinete de la Señora Virreyna la
una para salir al balcon y la otra a la anticamara de color rosado por una cara y la otra de azul de Prusia»
(AGN, 1777, f. 346).
27 Según el Diccionario de Autoridades, una recámara era el «aposento o quarto después de la cámara,
destinado para guardar los vestidos» (Real Academia Española, 1737, p. 511).
28 Esta cuja, americanismo que denota una «cama amplia y lujosa» (Asociación de Academias de la
Lengua Española, 2010), aparece descrita posteriormente en el inventario como «una cuxa de
granadillo salomónica bronceada» (Panduro Sáez, 2023, p. 274).
29 Según el Diccionario de Autoridades, una alcoba es la «pieza ò aposento destinado para dormir, que
regularmente se fabrica (como se suele decir) empanádo» (Real Academia Española, 1726, p. 183).
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