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Revista del Archivo General de la Nación 2024; 39(2); 49-74 María Eugenia del Carmen Viloria Orn
Es importante advertir que, a pesar de que la usabilidad es fundamental para la
gestión documental, de hecho, siempre está vinculada al acceso y la recuperación de
la información a largo plazo y, en consecuencia, a la preservación digital a través de
la conversión de formatos y la migración de soportes, no se dispone de una denición
especíca más allá de las que podemos identicar dentro de otras, como es el caso
del término accesibilidad, descrito como «La disponibilidad y usabilidad de la
información, en el sentido de la capacidad o facilidad futura de la información de poder
ser reproducida y, por tanto, usada» (Interpares, 2010, p. 3), donde se conjuga con la
disponibilidad para dar a entender la capacidad de reproducción y la consecuente
consulta de información durante el tiempo que sea necesario.
Sin embargo, podemos encontrar el sentido de la usabilidad en otras deniciones,
como en el caso colombiano, donde se incorpora tácitamente en la denición de
disponibilidad, en la que se precisa que todo documento «Se puede localizar, recuperar,
presentar, interpretar y leer» (MINTIC, 2012, p. 7). También se revela la relevancia
de la usabilidad en los múltiples documentos de gestión y en normas internacionales
en materia archivística, al leer la palabra uso, siempre vinculada al contexto de la
preservación digital de activos de información.
De esta manera, en consonancia con la concepción que tienen muchas naciones
comprometidas con el gobierno digital o gobierno electrónico, la usabilidad es una
característica fundamental para la gestión documental en un entorno electrónico. Y
el Perú no es la excepción. En efecto, el numeral 49.2 del artículo 49 del Reglamento
de Gobierno Digital, correspondiente al documento archivístico digital, puntualiza
que «Las características de un documento archivístico digital son: a) Autenticidad; b)
Fiabilidad; c) Integridad; d) Disponibilidad; e) Usabilidad» (2021, p. 18).
Sin embargo, es importante recordar que esta preocupación no se origina a partir de
la incorporación de tecnologías de información para la gestión de documentos, sino
que nace en la archivística tradicional y su tratamiento en soporte papel, puesto que la
función principal del proceso de conservación ha sido siempre mantener la legibilidad
de los documentos de archivo, es decir, evitar el deterioro que impida la consulta de la
información soportada. Tal es la importancia de esta característica, que dio origen a la
restauración en caso de daño evidente a los activos de información en soporte físico.
En un contexto electrónico en el Perú, la necesidad de usabilidad de los documentos
es evidente en la Directiva N.° 001-2023-AGN/DDPA, norma de administración de
archivos en las entidades públicas, cuando el literal c del numeral 8.6.6 señala que el
proceso archivístico de conservación debe asegurar «Los caracteres y componentes de
los documentos archivísticos en los diferentes soportes, manteniendo su autenticidad,
integridad, abilidad, disponibilidad y usabilidad a lo largo del ciclo vital» (2023a, p.
21), vinculando esto de manera directa al almacenamiento, incorporado en esta norma
como un proceso de gestión documental, puesto que «Se ejecuta conforme a los
instrumentos que se relacionan con el proceso de conservación» (lit. b, núm. 8.8.11,
2023a, 24), y cuya denición es presentada en el literal a del numeral 8.8.11 como un